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La abadía
Al inicio del capítulo Empty Places
Spike conoce las Cazadoras, lo han obsesionado mucho tiempo.
Quizás por eso supo enseguida lo que hacía a Buffy
diferente, lo que la alejaba de él y de sus colmillos y de sus
ansias...de matar. Piensa en eso mientras juega con ese chico infantil
y estúpido a uno de sus estúpidos juegos de mocoso.
Las Cazadoras corren ellas mismas hacia la muerte. Buffy no, ella es
diferente. No solo por…ser ella. Tiene amigos, familia,
él se dio cuenta hace años, la primera vez que se
enfrentó a ella. Una cazadora con gente que la ata a la vida,
que le cubre las espaldas, que la distrae cuando ya está lista
para marcharse, que le impide ese dejarse llevar a la oscuridad.
Él entiende de eso, ha matado a dos. Entiende de malditas
Cazadoras.
Son una puta contradicción, absolutamente solas, sí. Se
lo dijo al memo del Director Wood cuando intentó matarlo como a
un perro. Su madre, también, todas. Pero no Buffy, no al menos
desde que la conoce.
Y sí estaba sola, lejos de los demás lejos de todo,
incluso lejos de él la mayor parte del tiempo pero…tuvo a
Angel y lo tuvo a él y tiene esa bandada de scoobies y agregados
alrededor, siempre. La mayor parte del tiempo dándole problemas
y jodiéndola, pero…están ahí y ella de
algún modo los necesita.
A lo mejor como a él.
Vale, lo quería tener de nuevo al lado y lo recogió de
ese jodido sótano lleno de ratas. Más o menos útil
para su nueva guerra. Lo...llevó con ella cuando el Primero se
apoderó de su mente y...volvió a matar gente. Luego le
dijo…le dijo que confiaba en él. Spike se remueve,
nervioso, se abraza a si mismo. Le dijo…ella…nadie le
había dicho nunca algo parecido. Salvo…quizás
Joyce, una vez.
Echa de menos a Joyce. Spike aprieta los labios, entristecido. Luego
gruñe una palabrota por lo bajo. Buffy a veces parece que
se preocupa por él. Otras parece que no. También le
gritó delante de todos. Joder se lo podría haber dicho
amablemente ¿no? No hacía falta gritarle.
Él hizo lo que ella quería, de todos modos. Siempre lo
hace. Ir por su abrigo e intentar ser el de siempre. Dios, se
compró tabaco aquella misma noche por primera vez en siglos.
Spike menea la cabeza, sonriendo a su pesar. Menudo pedazo de
imbécil.
Pero sí habría preferido que…fuera amable con él.
Intenta alejar esa sensación de reproche que siente hacia Buffy
a veces. No quiere pensar en eso. También le duele.
¿Lástima de si mismo? ¿Y qué pasa con eso?
No va a coger a estas alturas la maldita obsesión americana
contra la autocompasión. Joder, tiene derecho a tener un poco de
eso ¿no? Después de todo lo que
ella…ella…le hizo. Cómo lo utilizó,
cómo…lo hizo sentir una basura. No, eso no es culpa de
Buffy, siempre se ha sentido así. Sólo que antes
podía olvidarlo con más facilidad que ahora, le parece.
Pero no quiere pensar en eso. Se siente miserable por pensarlo. Sabe que no tiene derecho a esperar nada de ella.
También siente que lo merecía, que realmente merece todo
lo que le ha pasado. Antes, con Angelus y luego con Drusilla, con Buffy
y siempre, con todo el mundo. Nada es suficiente para pagar ni un poco
del daño que ha hecho en el mundo.
Es todo tan jodidamente complicado. Ni siquiera cuando era malo resultaba sencillo.
¿Y para empezar, por qué tuvo que enamorarse de ella?
Se arrebuja en el abrigo de cuero, frío desde hace rato. Mira
las paredes de piedra reseca por los siglos, contesta
mecánicamente al mocoso Andrew
-Tapiz-dice
-Jo tío, es que lo aciertas todo-protesta Andrew
Spike no le contesta. Tampoco lo mira. Hace años le
habría roto el cuello de puro aburrimiento, quizás le
habría mordido, si tenía hambre como ahora. NO se lo
habría follado. El casi nunca…atacaba a muchachos, como
Angelus.
Spike ha estado en muchas abadías, la mayoría de las
veces con Angelus. A Angelus le gustaban los conventos, los
monasterios, las iglesias, el olor de la santidad, del incienso. El
jodido cabezón siempre buscando una santa. Bueno, no
tenía bastante con Drusilla. Pero eso...él lo
aprendió enseguida, claro.
Se remueve contra el frío muro, intentando alejar los recuerdos,
sórdidos, terribles, con el sabor del polvo en la boca.
Angel debería habérselo dicho, que duele tanto.
Quizás iba buscándolo, a Angelus, cuando se
refugió en esa iglesia, donde lo encontró Buffy y
él...se lo dijo. No quería decírselo porque
ella...no se había alegrado de verlo. ¿Esperaba en serio
que se alegrara? Dios, no es tan gilipollas, pero sí, lo
deseaba, lo había deseado tanto...apenas podía pensar en
aquellas cuevas en otra cosa más que en volver a verla.
Recuerda haber susurrado su nombre.
Pero no tiene tiempo de pensar en su dolor, sentado en esa fría
cámara, lejos de Buffy, pensando en ella, ya no recuerda estar
sin pensar en ella. En…matarla, fastidiarla, seguirla,
incordiarla, mirarla, olerla, follarla, Dios, amarla cada noche que
venía a él, él la ha amado cada vez, en cada
polvo, en cada callejón mugriento donde ella se deshacía
de rabia y de deseo. Es tan difícil pensar que no van a volver
a…hacerlo. Que no va a tenerla más.
Sacude la cabeza, nervioso, mientras busca por su abrigo el paquete de
cigarrillos, mientras enciende uno y da una calada de humo caliente. No
quiere tener esa sensación de que todo ha sido en vano, las
pruebas, el dolor, tanto miedo, alejarse de ella, enloquecer, volver,
enloquecer, enloquecer, no sabe cómo fue capaz de volver si ni
siquiera estaba en el puto mundo, destrozado por el dolor y la culpa.
Volver para que ella no le dedique ni una mirada.
Sería cómico si no doliera tanto. Spike, el gran
gilipollas, el más inútil de todos los tiempos. Seguro
que Angel se reiría de eso. ¿Qué esperabas, chico,
que ella te quisiera después de lo que…hiciste?
No, Angel no se reiría.
Spike baja la cabeza, aprieta los labios. Toma aliento. No quiere
dejarse llevar por esos pensamientos y no va a hacerlo. Andrew parlotea
incesantemente alguna de sus tonterías, tan incomprensibles para
Spike como si hablase klingom. Quizás lo esta haciendo, lo mismo
daría.
Mejor pensar en ella. En esos momentos escasos cuando sacan unos
minutos y Spike la espera en las escaleras de atrás
como…siempre hacía y ella sale con una excusa cualquiera
y a lo mejor no hablan, o casi no hablan pero se sientan juntos los
dos. No demasiado cerca, claro. Pero los dos.
A veces le da rabia porque se siente un imbécil
esperándola como un maldito perro. Otras se avergüenza de
ese pensamiento. Otras solo desea que salga, verla, olerla, sentirla.
Tenerla para él, aunque sea unos minutos. Luego no se atreve a
mirarla, como un quinceañero gilipollas y ella se retuerce las
manos delgadas sobre el halda como otra adolescente tonta.
Dios, joder. Recuerda haberla hecho gritar tan fuerte follándola
en su propio sofá que tuvo que taparle la boca para que no
despertase a Willow y a Dawn. ¿Y ahora no son capaces de
mirarse? Valientes…dos. Cobarde, patético Spike. Debe ser
cosa del alma, que te vuelve subnormal. Como a Angel.
Bueno al menos no le ha dado por ponerse esa gomina estúpida.
Spike acaba el cigarrillo, lo lanza por encima de Andrew, contra el
muro, donde estalla en una nubecita de chispas y cae al suelo. El chico
protesta, sobresaltado.
Spike ha cambiado tanto…no cree que nadie sepa hasta qué
punto. Ella está…distinta, también. Es mucho
más fuerte de lo que piensa. Más de lo que nunca ha sido,
más que cuando Glory y mucho, mucho más fuerte que cuando
volvió y todo era tan doloroso para ella. Eso…ya ha
pasado. Como lo que había entre ellos, claro.
-Tapiz-gruñe, por innumera vez, el chico Andrew palmotea como
una colegiala. Dios, es demasiado afeminado hasta para eso. Spike
resopla, harto-Empieza por D-se obliga a decir
Se pregunta qué estará haciendo, ¿estará en
peligro? Bueno, es la Cazadora, siempre lo está pero él
ya se entiende. Spike siente ese extraño ahogo, ese desasosiego.
Arde en deseos de llevarle las noticias, de decirle lo que ha
encontrado para ella. Porque Spike sabe que no es noble, ni heroico, ni
todas esas cosas que es...Angel. O Buffy. El no ha ido a esa maldita
abadía tras la incierta corazonada de Giles por ayudar a la
gente o al mundo o a la puta navidad, ha ido por ella. No fue por su
alma para ser un hombre, para ser mejor, por…bondad o altruismo
o cualquiera de esas mierdas. Sólo quería ser…algo
parecido a una persona y poder…y no ser capaz de hacerle
daño nunca más. Spike no se engaña, todo lo que ha
hecho de bueno en la vida ha sido por ella. El mérito si lo hay
es de ella.
Se pregunta una vez más si todo irá bien en la casa.
Intranquilo, inquieto, nervioso. Vale, también tiene
hambre, pero…es otra cosa. Una extraña sensación.
No pasa nada, no sirve de nada ponerse más nervioso. No va
anochecer antes por que se ponga nervioso. Buffy estará bien.
Los tiene a ellos. A Willow, a Dawn, Al idiota de Xander…joder,
a ése casi por los pelos. A Anya, a todos. A la Cazadora esa que
estaba con Angel, Faith, a ese…estirado de Giles.
Mejor no piensa en Giles.
Todo eso que ata al mundo a la Cazadora y le da tanta fuerza.
Quizás sólo sea una especie
de…superstición. Revelación,
intuición...alguna puta palabra que rime con eso. Pero él
siente que es verdad y que es importante, y no sabe por qué no
hace más que pensar en eso mientras resopla y se aburre y le
gruñe a Andrew, sentado en el suelo, contra el muro frío.
Apoyo, amigos, familia.
Todo irá bien mientras ella los siga teniendo.
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